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Celebración del Día Mundial del Turismo

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Deporte y turismo: dos fuerzas vivas al servicio de la comprensión mutua, la cultura y el desarrollo de las sociedades

 

 

*      http://www.world-tourism.org/wtd/esp/menu.html

 

 

La Charrería

"Nuestro Deporte Nacional"

 

El deporte de la Charrería no es solo servirse de las fuerzas del caballo o de domesticarlo, sino de educarle y describir la forma más bella de realizar, con creatividad individual cada una de las faenas del campo.

 

Para entender mejor este orgullo por el único deporte nacional en México, es necesario conocer su historia y evolución a través de las diferentes épocas que marcaron la idiosincrasia de los mexicanos.

 

 

Antecedentes Históricos:

 

La Conquista

 

El primer encuentro entre los indígenas y el caballo se da al desembarcar los españoles con 16 animales fuertes y resistentes aunque no de buena alzada. Al paso del tiempo estos se dispersan y reproducen, dando como resultado la caballada mexicana.

 

Los indígenas en un principio veían la mancuerna entre el jinete y su montura como un solo ser sobrenatural, lo que influyó para que el 25 de Marzo de 1519 los españoles ganaran la primera lucha y ya para el 8 de Noviembre de ese mismo año los conquistadores desfilarían triunfantes por la calle principal de Tenochtitlán.

 

Existen dos leyendas para explicar cómo los naturales pierden el miedo a ese sacrificio de una yegua enferma y la segunda es el hecho de haber fabricado una estatua de oro puro de este animal.

 

La Colonia

 

Este es el momento en que se da la unión de dos culturas, dando como resultado el tipo representativo de una nacionalidad que nos enorgullece.

 

Salen a la luz dos leyes prohibiendo, bajo pena de muerte, que los naturales montaran a caballo, sin embargo, aparecen hombres que enseñan a los indígenas el arte de amansar, arrendar, curar y trabajar con el ganado como es el caso de Fray Pedro de Barrientos y de Fray Sebastián de Aparicio, quien logra abolir esas leyes.

 

Además Don Antonio de Mendoza y don Luis de Velasco I, primeros virreyes de la Nueva España, organizaban constante-mente paseos, desfiles y juegos, donde los mestizos fueron enamorándose de este hermoso animal con quien formarían una dupla que ha identificado a nuestro país alrededor del mundo.

 

La Independencia

 

A partir de la colonización y ya para 1810, las diferencias entre españoles, criollos, mestizos e indígenas eran insuperables, estallando el movimiento insurgente.

 

En el año 1812, el Virrey Venegas, temeroso de la inminente victoria y sabedor de la maestría al montar de los mestizos, lanzó una ley, donde se estipulaba que todos los caballos pasaban a ser propiedad de el Estado. Sin embargo, el Coronel español Francisco Javier Mina, se pasó al bando insurgentes, dotándolos de las cabalgaduras necesarias.

 

La Reforma

 

En este tiempo el poder ya no estaba en manos extranjeras e imperaba una gran falta de identidad en el pueblo mexicano, aunándose la pérdida de la mitad del territorio a favor de los Estados Unidos.

 

Para 1864 llega a México, Maximiliano de Habsburgo quien fue un devoto admirador de las costumbres del campo, visitando constantemente las grandes haciendas portando el traje de charro manufacturado en paño negro y con doble botonadura de plata dada su investidura, atribuyéndosele así, la creación del traje de etiqueta usado actualmente.

 

Sin embargo la presencia del Emperador trae la intervención francesa, donde aparecen las figuras de los plateados y chinacos llamados así por los adornos de sus trajes que son los antecesores al traje actual sólo con algunos cambios, como la desaparición del calzón de manta y las botas de campana, creciendo también el ala del jarano (sombrero).

 

Las Haciendas

 

Estas señoriales construcciones florecieron en el siglo XVI hasta el XIX.

 

Ellas fueron mudos testigos del desarrollo de la ganadería y la agricultura, dando como resultado la evolución, trascendencia y crecimiento del hombre del campo para así convertirse en el charro mexicano.

 

Sus extensos pastizales y potreros fueron la cuna de las suertes charras, ya que estas nacen del trabajo rudo y continuo del campo hermanando, tanto a los ricos hacendados como a los caporales y mozos en el arte de florear la reata, o colear y lanzar un novillo, escribiendo sin saberlo la historia de lo que hoy conocemos como charrería.

 

Charrería Organizada

 

Al finalizar la Revolución los hacendados y la gente del campo se traslada a las ciudades extrañando las faenas campiranas buscando espacios para practicarlas.

 

De esta forma el 14 de Septiembre de 1919, nace en Guadalajara la Asociación de Charros de Jalisco y el 4 de Junio de 1920 la Nacional de Charros en la capital de la República, convirtiéndose en los semilleros de las asociaciones que poco a poco se crearon en toda la República Mexicana.

 

Tal ha sido la presencia del charro mexicano como figura tradicional que en 1931 el entonces presidente de la República Ing. Pascual Ortiz Rubio destinó el 14 de Septiembre como Día del Charro en honor de la Asociación de Charros de Jalisco.

 

El año de 1933 fue muy importante, ya que el general Abelardo L. Rodríguez, emite un decreto presidencial, dando a la Charrería el título de único Deporte Nacional.

 

Así mismo ante el creciente número de asociaciones en todo el país se forma la Federación Nacional de Charros para garantizar la práctica organizada de este deporte, que cuenta actualmente con colegio de jueces varonil y femenil, coordinación de locutores, delegada de escaramuzas, así como leyes, estatutos y reglamentos que rigen a los deportistas guardianes de esta tradición.

 

Actualmente la Federación forma parte de la Confederación Deportiva Mexicana contando con 11,600 charros federados, quienes conforman las más de 668 asociaciones, además de las 1,750 integrantes de 177 escaramuzas hablando de un universo de 14,000 deportistas que hacen charrería en México sin contar con los estados de California, Texas, Arizona, Nuevo México e Illinois, en donde también se practica la Charrería.

 

La Charreada

 

El Charro es un símbolo viviente de la mexicanidad, a fines del siglo XIX, durante el período histórico conocido con el nombre de la "República Restaurada" (1867-1876), los charros se dieron a la tarea de perfeccionar y depurar las faenas, tratando siempre de ejecutar los lances con mayor grado de dificultad y con más estética, sin menoscabo de la efectividad.

 

Estas innovaciones contribuyeron a hacer de la Charrería un espectáculo, el cual se transforma en deporte y hoy se practica como tal después de la Revolución.

 

Existen estatutos y reglamentos para que las suertes se ejecuten con precisión, belleza y se obtengan puntos y es la Federación de Charrería la que sanciona todo evento competitivo.

 

 

Las 10 Suertes Charras:

 

Cala de Caballo

 

Primera de las suertes que requiere gran disciplina y entendimiento pleno entre jinete y cabalgadura, ya que se demostrará la buena rienda y mansedumbre del animal, comprenderá brío buen gobierno, estribo, mansedumbre, andadura, postura de cabeza y cola, etc.; y se toma en cuenta la velocidad, la manera de meter las patas y las huellas que haya marcado el caballo al rayar en tres tiempos como máximo.

 

Piales en el Lienzo

 

Detener la carrera de una yegua que pasa a galope tendido por el lienzo del corral al ruedo lazándole las patas, estando el jinete montado y teniendo tres oportunidades el lanzador a una distancia de cuatro metros como mínimo.

 

Coleadero

 

El charro montado cuenta con 60 metros para derribar un toro en plena carrera tirándole de la cola realizando movimientos reglamentarios, como saludar con la mano derecha en la lorenzana (orilla del sombrero), "pachonear" que consiste en dar una nalgada al toro, agarrando la cola del animal y enredándola en la pierna derecha, accionando y abriendo el caballo, estirándolo para provocar la caída del toro dependiendo de esta y la menor distancia, la puntuación.

 

Jineteo de Toro

 

Consiste en montar un toro detenido de un "pretal" que rodea el cuerpo del animal y provocar un mayor corcoveo. No cuenta el tiempo que dura el jinete montado sino que no caiga y que no sea ayudado por sus compañeros o una barda para bajarse.

 

Terna en el ruedo

 

Esta se compone de LAZO A LA CABEZA, en donde tres charros tienen tres oportunidades para lazar el toro previamente jineteado, a la cabeza o los cuernos ganando puntos de acuerdo al floreo de soga que realice. Así como el PIAL EN EL RUEDO, donde los dos lanzadores restantes deben lanzar al animal de las patas traseras con las restantes oportunidades y condiciones de puntuación. Se cuenta con ocho minutos de tiempo para realizar ambos.

 

Jineteo de Yegua

 

Montar una yegua bruta detenida de un pretal, donde el charro adorna su jineteo con el juego de piernas.

 

Manganas a Pie

 

Conocida como "La Parte Romántica de la Charrería", ya que el charro elabora filigranas y giros en el aire con su reata para lazar una yegua de las patas delanteras o "manos" que pasa frente a él a toda velocidad y así derribarla, tirando su mangana a una distancia no menor de cuatro metros. El competidor cuenta con tres oportunidades.

 

Manganas a Caballo

 

Consiste en realizar la misma faena de a pie, sólo que montado en su cabalgadura, florea su reata y derriba a la yegua lanzándole las manos y amarrando la soga en la cabeza de la silla. El charro cuenta con tres oportunidades. En ambos casos la calificación de la mangana depende del grado de dificultad que le imprima el charro al floreo de reata previo a la presentación de la mangana, su cuaje y derribo, en el que la yegua deberá rendir para que cuente la ejecución, costillar y paleta en el piso.

 

Paso de la Muerte

 

Consiste en que el charro ejecutante, montando a pelo en su caballo manso, deberá pasar a los lomos de una yegua bruta que corre alrededor del ruedo a galope tendido, sujetándose únicamente de las greñas y con las piernas abarcando la panza del animal, para resistir los reparos de éste, debiéndose bajar hasta que deje de reparar.

A excepción de la cala de caballo y él jineteo, en todas las demás faenas el charro tiene tres oportunidades para realizarlas y es ayudado por tres compañeros cuando es necesario arrear al animal.

 

La Escaramuza Charra

 

Se conoce al conjunto de ejercicios ecuestres que a galope realiza un grupo de niñas o señoritas vestidas de rancheras mexicanas y montadas al estilo a mujeriegas.

 

La mujer del charro y su familia se integran a esta bella práctica y contribuyen a la solidez de la sociedad, y hacen una fiesta jalisciense y mexicana sin igual, que conserva la riqueza pura de nuestras tradiciones.

 

De esta forma se cierra esta fiesta que demuestra la destreza y disciplina necesaria para mantener viva la Charrería que hoy por hoy se ha convertido en la imagen de México y en el único Deporte Nacional por excelencia.

 

 

 

Fuente: http://www.mariachi-jalisco.com.mx/

 

 

 
Última modificación:
Miércoles 25 de agosto de 2004 a las 09:43:39 por
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