
El Turismo de Salud
El
filósofo Hipócrates, desde hace más de 2000 años, fue el primero en detectar
las propiedades medicinales de ciertas aguas. En la actualidad se han
descubierto importantes técnicas para su tratamiento, algunas de eficacia
médica comprobada, que utilizan el agua como único fármaco, el barro y las
arcillas en su estado natural y el masaje como estrategia de aplicación, sirven
para prevenir, mejorar y curar las más diversas afecciones del organismo
humano, especialmente las del aparato locomotor, respiratorio y digestivo.
Hoy
en día, el agua es un elemento que se utiliza para combatir los males más
típicos de este principio de siglo, como la depresión y el estrés, para
rejuvenecer y adelgazar, así como para mejorar el estado espiritual.
En
el ámbito mundial existen una gran cantidad de países (Argentina, Alemania,
Cuba, España, Francia, Hungría, Nueva Zelanda, República Checa, Uruguay, por
mencionar algunos), que cuentan con sitios donde el agua se utiliza para la
recreación y la sanación, desde el punto de vista de sus propiedades químicas,
geológicas y de aplicaciones medicinal.
México,
no es la excepción, también contamos con diversos sitios; entre los que
destacan los Estados de Coahuila, Estado de México, Guanajuato, Hidalgo,
Jalisco, Michoacán, Puebla, Morelos, entre otros, donde se presentan este tipo
de aguas, incluso comparativamente con otros países contiene mayores
propiedades químicas y físicas, idóneas para la recreación, esparcimiento,
restablecimiento y recuperación del cuerpo humano.
En
nuestro país, la utilización de las aguas, principalmente >agua
termales<, han dado paso a los tradicionales establecimientos de Parques
Acuáticos y Balnearios, así como otros espacios denominados >Spa<, que
han evolucionado apegados a los estándares mundiales en servicio y calidad.
Los SPA, en México
Esta
industria, aún cuando tiene siglos de antigüedad, ha emergido nuevamente,
reformándose y definiéndose con base en las demandas y necesidades de los
consumidores de la
actualidad. Esto ha sido evidente no sólo en los Estados
Unidos, sino también en Europa Occidental. Al remontarse al principio de los
spas y ver lo que son actualmente, se puede notar su constante evolución y
actualización.
Sin
duda alguna, son una tradición milenaria. Los antepasados latinos, en los
tiempos del imperio romano, derivaron de la expresión "Salute Per
Aqua" la palabra spa, con la que designaron a los lugares con aguas
minerales y termales en los que la gente practicaba la balneoterapia con
resultados curativos para diversas afecciones.