Palabras de la Secretaria de Turismo del Gobierno de la República, Claudia Ruiz Massieu, durante la ceremonia del Día Mundial del Turismo 2014.


Buenos días señor Presidente.

Lic. Aristóteles Sandoval, gobernador del estado de Jalisco

Señores gobernadores

Lic. Carlos Vogeler, representante del Secretario General de la Organización Mundial del Turismo, Taleb Rifai

Señores legisladores locales y federales

Señores presidentes municipales de los Pueblos Mágicos

Señor Presidente Municipal de Guadalajara

Señores Ministros de Turismo de distintos países de todos los continentes que hoy nos acompañan

Señores secretarios de turismo de las distintas entidades de la república

Señoras y Señores

 

En la última década hemos sido testigos del gran crecimiento del turismo a nivel internacional. Sin embargo el reto al que nos enfrentamos es lograr que estos resultados y este crecimiento se traduzcan en beneficios a favor de la población que se dedica a esta actividad y de las comunidades receptoras en su conjunto.

Esto significa que debemos asegurar que tomen las comunidades ventaja de su potencial y del crecimiento de la actividad turística para lograr un desarrollo solidario y sostenible, así como ambiental y culturalmente responsable.

En México, estamos conscientes del potencial que tiene el turismo para contribuir al desarrollo de una región, una localidad o una ciudad. Por ello, es el momento preciso para reafirmar nuestro compromiso de convertirnos en el país líder en la instrumentación de acciones que conduzcan al desarrollo comunitario a través de la actividad turística.

Este es el mejor momento del  turismo en México. Así lo demuestra el crecimiento que está por encima del promedio internacional que hemos tenido desde que el licenciado Enrique Peña Nieto asumiera la Presidencia de la República.

Para México es un gran privilegio poder formar parte de los esfuerzos internacionales para promover al turismo como una herramienta transformadora y compartir nuestras experiencias.

Este año, la celebración del Día Mundial del Turismo explora los vínculos entre el turismo y el desarrollo comunitario.

El desarrollo comunitario implica la participación efectiva de los individuos en los procesos de toma de decisión como un paso fundamental para generar mecanismos más eficientes de solución a los retos que enfrentamos.

El turismo es el vehículo ideal para lograr un verdadero desarrollo comunitario ya que además de ser una industria en crecimiento, integra las tradiciones y atributos propios de la localidad, a una cadena de valor que genera importante desarrollo económico.

El turismo permite la construcción de un tejido social solidario, crea redes de apoyo y refuerza el sentido de pertenencia de una comunidad. Además, fomenta la preservación de las raíces históricas y culturales de la nación al poner en valor su patrimonio.

El turismo también es un medio para reducir la pobreza. Logra el empoderamiento productivo de las comunidades, al insertarlas en la cadena de valor turística nacional e internacional. En otras palabras, genera puestos de trabajo, oportunidades de negocio e inversión, mayores ingresos y más desarrollo en todas las regiones.

En México, la actividad turística emplea a más de 3 millones de personas de manera directa, es la primer fuente de empleo para jóvenes de entre 16 y 24 años y el segundo sector con mayor participación de las mujeres. Esta actividad ha permitido que las comunidades con vocación turística se consoliden como un polo de desarrollo en sus regiones.

Nuestro país ha sido pionero en la inclusión de las comunidades como parte de estos los procesos de toma de decisión para generar desarrollo.

Es por ello que en México somos conscientes de la importancia de la participación ciudadana en el sector turístico. Prueba de ello son las acciones emprendidas por el Gobierno de la República que buscan fortalecer el papel de las comunidades en el crecimiento turístico nacional.

Un ejemplo claro son los convenios de colaboración entre la Secretaría de Turismo y la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, a través de los cuales se han destinado más de 171 millones de pesos para apoyar proyectos turísticos en comunidades indígenas.

El Programa para el Empoderamiento Económico de las Mujeres en el Sector Turístico que contribuye a la creación de micro, pequeñas y medianas empresas turísticas dirigidas por mujeres, para fomentar su inserción a la actividad económica y lograr una mayor equidad de género, es otro ejemplo claro.

Finalmente, uno de los casos de éxito más significativos que ha instrumentado México para lograr el desarrollo comunitario a través del turismo es la marca de Pueblos Mágicos.

Un Pueblo Mágico es una localidad que tiene atributos únicos, simbólicos, historias auténticas, hechos trascendentes, e incluso cotidianidad que lo hace distinto. Todo ello significa una gran oportunidad para el aprovechamiento turístico de la vida y alma de una comunidad.

La Marca de Pueblo Mágico toma ventaja de estas características y fomenta el desarrollo sustentable de las localidades.

Hoy, a través de este programa de Pueblos Mágicos se ha logrado un impacto directo a más de 4 millones de turistas, se han generado 6 mil millones de pesos en derrama económica y se ha beneficiado a 2 millones de familias mexicanas.

Sin embargo, tras 4 años de operación su rápido crecimiento exigió un análisis que permitiera identificar avances y áreas de oportunidad. Tras un diagnóstico de cada uno de los 83 Pueblos Mágicos, hoy planteamos un nuevo enfoque que permite su consolidación como una verdadera herramienta de desarrollo comunitario:

  • Reforzar la participación social.
  • Generar una Agenda Transversal para coordinación interinstitucional e intergubernamental.
  • La revaloración del territorio.
  • La competitividad e inclusión productiva.
  • La sustentabilidad ambiental.
  • Y mecanismos de seguimiento, evaluación y rendición de cuentas, son las dimensiones de este programa.

En resumen, de un programa con baja participación de la base comunitaria, se pasa a uno que la reconoce, la impulsa y la empodera; de un programa con acciones dispersas y desarticuladas, se privilegia una agenda transversal interinstitucional e intergubernamental; de un programa con poco reconocimiento de las diferentes dimensiones que enriquecen y le dan un sentido integral al territorio, se pasa a un programa que revalora su papel; de un programa casi exclusivo de inversión en infraestructura, se pasa a otro que impulsa las diferentes dimensiones que generan competitividad con énfasis en capacidades e inclusión productiva; de una participación tradicionalmente ajena a la dimensión de sustentabilidad ambiental, se reconoce su prioridad y; de un programa con mecanismos débiles y poco explícitos se pasa a una propuesta que incentiva el cumplimiento de objetivos y la rendición de cuentas.

Estas acciones refrendan el compromiso del señor Presidente de la República con todos los mexicanos y abonan al cumplimiento de los objetivos del Programa Nacional de Desarrollo para consolidar un México incluyente y próspero a través de la actividad turística.

La contribución económica del turismo ha aumentado su relevancia política, cada vez son más los países que dan un mayor peso al turismo dentro de la planeación de sus políticas de desarrollo.

Sin embargo, el verdadero éxito de la actividad turística debe basarse en la participación efectiva de las comunidades en los procesos de desarrollo local, regional y nacional.

Para lograrlo debemos buscar la consolidación de los mecanismos de participación y colaboración efectiva de los diferentes sectores público, privado y social, que aseguren el desarrollo de la comunidad.

Sean todos ustedes bienvenidos a esta celebración del Día Mundial del Turismo en México.

Muchas gracias.


La última vez que se actualizo este documento fue el 26 Septiembre, 2014